Uno de los momentos más pivotales en las noticias modernas de WWE ocurrió antes de Survivor Series 2018, cuando la nariz rota de Becky Lynch aceleró inadvertidamente su ascenso a la cima. El incidente sucedió durante un segmento caótico en el ring con múltiples participantes, cuando Nia Jax golpeó a Lynch y causó una lesión real que resultó en sangre corriendo por su rostro. La imagen se convirtió rápidamente en una de las más reproducidas de ese año y es ampliamente vista como un punto de inflexión definitorio en el ascenso de Lynch.

Aunque el momento finalmente impulsó la popularidad de Lynch, Jax creyó que las consecuencias podrían costarle su carrera. Hablando en Insight, recordó su reacción inmediata backstage.

“Terminamos y vamos atrás, y estoy sentada pensando, ‘Dios mío. Estoy en tantos problemas. Esto es todo. Creo que ya terminaron conmigo. Estaba recogiendo mis papeles’”, dijo Jax.

Notó que Lynch estaba siendo evaluada por el personal médico y que no pudo entrar a la sala del entrenador mientras los oficiales evaluaban la situación. Jax luego se preparó para hablar con Vince McMahon y los productores de la compañía sobre lo sucedido.

Según Jax, la reunión involucró revisar múltiples ángulos de cámara del golpe. Dijo que los ejecutivos permanecieron en gran parte en silencio mientras veían el pietaje antes de que McMahon abordara la situación directamente. Él le dijo que la lucha “no es ballet”, señalando que no enfrentaría acción disciplinaria. En las secuelas, la popularidad de Lynch se expandió significativamente, mientras que Jax también capitalizó la atención. Más tarde publicó sobre un corte menor en su propia mano, preguntando por qué nadie se preocupaba por su lesión. Jax afirmó que el momentum alrededor del incidente finalmente influyó en el resultado del combate de Survivor Series a su favor.

Desde una perspectiva más amplia, la actualización backstage subraya cómo momentos no guionados pueden alterar trayectorias de booking y el posicionamiento de los performers. En un panorama donde las noticias de WWE y los rumores de lucha frecuentemente diseccionan puntos de inflexión en la elevación de talentos, el incidente de 2018 permanece como un caso de estudio en cómo un solo momento reformuló tanto el momentum del personaje como la dirección del evento.

Perspectiva histórica de PRWrestling

El incidente de la nariz rota de Becky Lynch en noviembre de 2018 es uno de los accidentes más icónicos en la historia reciente de WWE, comparable a otros momentos no planeados que cambiaron carreras. Este golpe real transformó a Lynch de una heel secundaria a “The Man“, catapultándola a main eventear WrestleMania 35 junto a Ronda Rousey y Charlotte Flair en el primer combate femenino estlear de la historia del evento.

La imagen de sangre en su rostro se volvió viral y generó una oleada de apoyo orgánico que WWE capitalizó magistralmente.