A pesar de la fama y el éxito arrollador, Hulk Hogan, el dos veces miembro del Salón de la Fama de la WWE, enfrentó momentos de profunda oscuridad en su vida personal. En un nuevo documental de Netflix titulado Hulk Hogan: The Real American, se revelan detalles desgarradores sobre cómo el “Hulkster” llegó a considerar quitarse la vida tras tocar fondo.
En la entrevista grabada antes de su fallecimiento en julio de 2025, Hulk Hogan se sinceró sobre el colapso de su vida tras su amargo divorcio de Linda Hogan en 2009. Tras un escándalo de infidelidad y la pérdida de gran parte de su fortuna en el proceso legal, Hogan admitió haber caído en una espiral de depresión y abuso de sustancias.
“Fui a casa y empecé a beber y a tomar pastillas… Lo siguiente que supe fue que estaba sentado frente a mi baño con una pistola en la boca y sin saber lo que estaba haciendo”, relató Hogan en el documental.
El legendario luchador explicó que entregó el 70% de todo lo que poseía a su exesposa con tal de no volver a tener contacto con ella, lo que lo dejó prácticamente en la ruina financiera y emocional.
El documental también arroja luz sobre su etapa en TNA, donde encontró una oportunidad para seguir trabajando a pesar de sus graves problemas físicos. Hogan reveló que consumía cantidades alarmantes de fentanilo para lidiar con el dolor crónico de espalda, llegando al punto de tener que dormir sentado en una silla debido a la intensidad de sus lesiones.
Estas revelaciones ofrecen una mirada humana y vulnerable a una de las figuras más icónicas de la cultura popular, recordando que detrás de los músculos y la gloria, se encontraba un hombre luchando contra sus propios demonios en un camino lleno de obstáculos personales y profesionales.
