Jim Johnston, responsable de algunas de las canciones de entrada más reconocibles en la historia de WWE, lanzó una fuerte crítica contra la música utilizada actualmente en la lucha libre. El legendario compositor considera que muchos temas se han vuelto tan genéricos que incluso podrían estar contribuyendo a que la industria no produzca nuevas megaestrellas al nivel de The Rock o Steve Austin.
Johnston, quien durante más de tres décadas creó música para WWE, habló sobre el tema durante una reciente aparición en Ropes N Riffs, donde explicó la filosofía que utilizaba para desarrollar las canciones de entrada de los luchadores.
Para Johnston, una canción no debía limitarse a sonar bien. Su objetivo era convertir la personalidad, historia y características particulares de cada luchador en música que inmediatamente pudiera ser asociada con ese personaje.
Jim Johnston critica la música actual de la lucha libre
Al comparar ese proceso con lo que escucha actualmente, Johnston fue contundente y describió el estado moderno de las canciones de entrada como bastante malo.
Su principal crítica es que muchos temas actuales son intercambiables. Pueden incluir guitarras, efectos, grandes baterías y una producción elaborada, pero, a su juicio, no comunican quién es el luchador que está entrando al cuadrilátero.
Johnston considera que una buena canción de entrada debe funcionar prácticamente como la banda sonora del personaje. Si una misma composición puede entregarse a otro luchador sin que exista una diferencia significativa, entiende que no está cumpliendo esa función.
Su proceso comenzaba estudiando al luchador
Durante sus años en WWE, Johnston explicó que normalmente no comenzaba preguntándole al talento qué tipo de música escuchaba.
Vince McMahon y Kevin Dunn podían entregarle videos, información sobre el personaje y otros detalles. A partir de ahí, Johnston intentaba identificar elementos de la personalidad que pudiera convertir en sonido.
En ocasiones incluso buscaba características que no necesariamente eran evidentes frente a las cámaras. Un luchador podía interpretar a un personaje descontrolado en televisión, pero mostrar una personalidad mucho más tranquila o insegura fuera del ring.
Esos contrastes eran precisamente algunos de los elementos que Johnston utilizaba como inspiración.
¿La música está evitando que surja otro The Rock o Steve Austin?
La parte más interesante de sus declaraciones llegó cuando relacionó la calidad de los temas modernos con la capacidad de la lucha libre para producir nuevas megaestrellas.
Johnston recordó una época en la que un fanático podía estar en otra habitación y reconocer inmediatamente quién aparecía en televisión con apenas escuchar los primeros segundos de una canción.
El ejemplo más evidente es Steve Austin. El sonido de cristales rompiéndose permitía identificarlo instantáneamente antes de que apareciera frente a las cámaras.
Lo mismo ocurría con The Undertaker, cuyo primer sonido de campana se convirtió en una parte inseparable de su presentación.
Johnston cree que esa conexión se ha perdido en gran parte de la lucha libre moderna.
Johnston cree que existe un “techo” para las estrellas actuales
El compositor fue todavía más lejos al plantear que esa pérdida de identidad musical puede estar afectando el crecimiento de los propios luchadores.
Según Johnston, actualmente existen talentos populares, pero considera que hay una especie de “techo” que impide que algunos alcancen el nivel de figuras como Steve Austin o The Rock.
En su opinión, la ausencia de canciones inmediatamente reconocibles forma parte del problema, porque la música ayuda a convertir al personaje en algo que trasciende el propio combate.
Jim Johnston explica cómo creó algunos de los temas más famosos de WWE
Johnston ha explicado en otras entrevistas cómo aplicaba esta filosofía al desarrollar canciones para algunas de las mayores figuras de WWE.
En una extensa conversación con Sean Mooney, por ejemplo, habló sobre la creación de la música de Steve Austin, The Undertaker, Randy Orton y otras estrellas, además de explicar por qué consideraba tan importante que cada canción reflejara directamente al personaje.
No es la primera vez que critica las canciones modernas
Esta tampoco es la primera ocasión en que Johnston cuestiona la dirección de la música utilizada actualmente por las principales compañías.
Anteriormente había criticado canciones de WWE y AEW por considerarlas poco memorables e intercambiables.
Incluso algunos luchadores actuales han expresado públicamente insatisfacción con determinados temas. Dominik Mysterio y Liv Morgan, por ejemplo, han hablado negativamente sobre canciones que utilizaron tanto individualmente como junto a The Judgment Day.
Para Johnston, sin embargo, el asunto va más allá de simplemente preferir las canciones antiguas.
Su argumento es que la música debe convertirse en parte de la identidad del luchador. Los cristales de Steve Austin y la campana de The Undertaker conseguían que el público supiera inmediatamente quién estaba llegando. Johnston considera que cuando esa conexión desaparece, también se pierde una herramienta importante para transformar a un luchador popular en una verdadera megaestrella.
