La carrera de Gable Steveson en UFC sufrió su primer gran golpe. El excampeón olímpico y exluchador de WWE fue noqueado por Sean Sharaf en apenas 12 segundos durante UFC 331, sufriendo su primera derrota en MMA en uno de los finales más rápidos registrados en la historia de la división de peso pesado.
Steveson llegó al combate celebrado en Los Angeles con marca perfecta de 4-0 y enormes expectativas después de haber ganado por nocaut todas sus peleas profesionales anteriores.
El exintegrante de WWE también entró al Octágono acompañado por Jon Jones, quien ha trabajado estrechamente con el medallista olímpico durante su transición hacia las artes marciales mixtas.
Gable Steveson fue noqueado en apenas 12 segundos
La pelea prácticamente terminó tan pronto comenzó.
Steveson abrió conectando una patada baja, pero Sharaf respondió rápidamente con una potente izquierda que impactó directamente y derribó al excampeón olímpico.
Sharaf continuó con golpes mientras Steveson estaba en la lona hasta que el árbitro intervino para detener el combate.
El tiempo oficial fue de apenas 12 segundos del primer asalto.
Uno de los nocauts más rápidos en la historia de UFC
La rapidez del resultado colocó inmediatamente la pelea dentro de los libros de récords.
Los 12 segundos de Sharaf empataron el tercer nocaut más rápido registrado en la historia de la división de peso pesado de UFC.
Todd Duffee mantiene el récord con su victoria en siete segundos sobre Tim Hague en 2009, mientras Jairzinho Rozenstruik necesitó nueve segundos para derrotar a Allen Crowder en 2019.
Walt Harris también había registrado una victoria en 12 segundos sobre Aleksei Oleinik, marca que ahora comparte con Sharaf.
Gable Steveson era el enorme favorito
El resultado fue todavía más sorprendente debido a las expectativas que existían alrededor de Steveson antes de la pelea.
El medallista de oro olímpico llegó invicto y era considerado un enorme favorito sobre Sharaf, quien todavía no había conseguido una victoria dentro de UFC.
Sharaf, por el contrario, había perdido sus primeras dos apariciones en el Octágono.
Una sola izquierda cambió completamente la historia de la pelea y le entregó la victoria más importante de su carrera.
Steveson había comenzado con fuerza su carrera en UFC
La derrota representa un cambio abrupto para Steveson, quien había generado grandes expectativas desde que decidió concentrarse en las artes marciales mixtas.
Después de conseguir varias victorias profesionales fuera de UFC, Steveson debutó en la empresa durante UFC 329 y mantuvo su invicto.
Su combinación de lucha olímpica, explosividad y poder había provocado considerable interés alrededor de su futuro dentro de la división de peso pesado.
Antes de UFC estuvo bajo contrato con WWE
Antes de concentrarse en MMA, Steveson tuvo una breve etapa en WWE.
La compañía lo presentó como una importante adquisición después de que conquistara la medalla de oro en lucha libre en los Juegos Olímpicos de Tokio.
Steveson apareció en diferentes ocasiones en NXT y WWE llegó a presentar públicamente su decisión de permanecer en la marca amarilla.
Sin embargo, su carrera como luchador profesional nunca alcanzó las expectativas originales y eventualmente salió de WWE antes de concentrarse en otros deportes de combate.
WWE llegó a presentarlo como una de sus grandes promesas
Durante su etapa en NXT, WWE intentó aprovechar las credenciales atléticas de Steveson y su condición de campeón olímpico.
En una de sus primeras apariciones físicas en la marca, Steveson mostró su capacidad de lucha al lanzar a varios talentos alrededor del cuadrilátero.
Primera derrota profesional para Gable Steveson
Steveson queda ahora con marca profesional de 4-1, mientras Sharaf mejoró a 5-2 y consiguió su primera victoria dentro de UFC.
La derrota no elimina las credenciales atléticas que convirtieron a Steveson en uno de los prospectos más comentados de la división, pero sí representa la primera gran adversidad de su todavía joven carrera en MMA.
Lo que parecía destinado a ser otro paso en el ascenso de Gable Steveson terminó convirtiéndose en una de las mayores sorpresas de UFC 331. Sean Sharaf necesitó solamente 12 segundos y una potente izquierda para quitarle el invicto al excampeón olímpico y colocar su nombre entre los nocauts más rápidos de la historia de los pesos pesados.
