Cody Rhodes confesó que interpretar a Stardust fue la peor etapa de su vida y reveló que llegó a convencerse de que nunca podría convertirse en campeón mundial de WWE. El luchador explicó que la frustración fue tan profunda que comenzó a considerar una carrera fuera del cuadrilátero. Sin embargo, el detalle más sorprendente de su relato fue reconocer que ahora se responsabiliza a sí mismo por no haber tenido el valor de expresar su desacuerdo con las decisiones creativas de la empresa.
Durante su participación en el podcast Double Coverage, Rhodes recordó los años anteriores a su salida de WWE en 2016 y explicó cómo su confianza profesional comenzó a deteriorarse cuando adoptó el personaje de Stardust.
El actual protagonista de WWE señaló que anteriormente había disfrutado oportunidades importantes, incluyendo campeonatos y su participación en Legacy junto a Randy Orton. Sin embargo, considera que el cambio de personaje terminó bloqueando sus aspiraciones.
Stardust hizo que Cody perdiera la esperanza de ser campeón mundial
Rhodes explicó que durante aquella etapa dejó de imaginarse alcanzando el campeonato máximo de WWE. Por primera vez, sintió que su carrera no tenía una ruta clara hacia las oportunidades que deseaba.
La situación fue especialmente difícil porque el personaje también había conseguido entretener a una parte de los aficionados. Cody reconoció que trabajó intensamente para hacerlo funcionar, pero eso no significa que estuviera satisfecho con su dirección profesional.
Su experiencia coincide con reflexiones anteriores. En 2019, Rhodes ya había reconocido que no responsabilizaba exclusivamente a Vince McMahon por los problemas relacionados con Stardust.
El miedo a hablar fue uno de sus mayores errores
Uno de los momentos más personales de la entrevista ocurrió cuando Cody admitió que posiblemente tuvo miedo de expresar sus preocupaciones ante los responsables creativos.
El luchador considera que había acumulado suficiente experiencia y logros como para solicitar cambios, pero no supo utilizar su posición para defender sus ideas.
También reconoció que sus circunstancias personales pudieron influir en su decisión de evitar conflictos laborales. En retrospectiva, cree que guardar silencio terminó empeorando la situación.
Llegó a considerar una carrera como promotor
Cuando comenzó a pensar que nunca sería campeón mundial, Rhodes exploró mentalmente otras posibilidades dentro de la industria.
Entre ellas estaba convertirse en ejecutivo o promotor, utilizando su experiencia y sus conocimientos de lucha libre para desarrollar proyectos diferentes.
La idea adquiere un significado especial porque años después ayudó a establecer AEW, empresa que se convirtió en una alternativa importante dentro del mercado estadounidense.
Su salida terminó cambiando toda su carrera
Rhodes abandonó WWE en 2016, desarrolló una nueva identidad profesional y finalmente regresó como The American Nightmare.
Su trayectoria posterior lo llevó a conquistar campeonatos mundiales y convertirse en una de las figuras principales de la empresa. Su evolución desde Stardust hasta su etapa actual continúa siendo uno de los elementos centrales de su historia.
El luchador también reconoció que probablemente no habría conseguido los mismos resultados si hubiera permanecido en WWE sin tomar aquella decisión.
Su mensaje no fue simplemente una crítica a los responsables del antiguo personaje. Cody considera que la experiencia le enseñó la importancia de defender sus propias ideas, una lección que ahora observa desde una posición completamente diferente dentro de WWE.
