Mucho antes de que Becky Lynch se convirtiera en una de las mayores estrellas femeninas en la historia de WWE, Finn Bálor ya veía algo especial en ella. El excampeón Universal recordó los primeros días de The Man en la lucha libre y reveló que desde el momento en que entró a su pequeña escuela en Irlanda logró captar la atención de todos por el potencial que mostraba.
Finn Bálor y Becky Lynch se conocieron mucho antes de llegar a WWE. Lynch comenzó a entrenar siendo adolescente en el club de lucha libre que Bálor, entonces conocido como Fergal Devitt, había establecido junto a Paul Tracey en Bray, Irlanda. Los dos eventualmente mantuvieron una relación sentimental, algo sobre lo que Lynch ha hablado abiertamente en su autobiografía.
Durante una reciente aparición en Cheap Heat con Peter Rosenberg, Bálor recordó cómo era aquella pequeña escuela y explicó por qué Lynch sobresalió inmediatamente entre aproximadamente 30 jóvenes que intentaban aprender lucha libre profesional.
Finn Bálor recuerda el primer día de Becky Lynch
Aquella escuela estaba muy lejos de las modernas instalaciones que WWE utiliza actualmente para desarrollar a sus futuras estrellas.
Bálor recordó que ni siquiera podía describir apropiadamente el lugar como un gimnasio de lucha libre. Entrenaban en un salón de una escuela local utilizando varias colchonetas y contaban con aproximadamente 30 hombres intentando aprender el negocio.
Entre todos ellos había solamente una mujer: Becky Lynch.
Según Bálor, desde que Lynch llegó por primera vez consiguió que los demás prestaran atención. No era solamente porque fuera la única mujer del grupo, sino porque inmediatamente percibieron que su potencial era diferente.
“Recuerdo que teníamos un pequeño gimnasio de lucha libre. En realidad era un club instalado en el salón de una escuela local, con varias colchonetas. Probablemente había unos 30 muchachos entrenando y una sola chica, y esa era Becky”.
Bálor añadió que Lynch consiguió captar la atención del grupo prácticamente desde el momento en que apareció.
“Desde el día que entró logró captar la atención de todos. Sobresalía claramente por el potencial que tenía y por lo alto que podía llegar”.
Bálor asegura que todos podían notar que Becky tenía algo especial
El actual luchador de WWE explicó que aquella impresión no era solamente suya.
Quienes compartían los entrenamientos con Lynch también podían percibir que había algo diferente en ella, incluso cuando todavía estaba dando sus primeros pasos dentro de la lucha libre profesional.
“Creo que todos sentíamos que ella tenía algo que muchos otros no tenían”, recordó Bálor.
El irlandés también destacó todo lo que Lynch consiguió posteriormente gracias a su propio trabajo y consideró que su trayectoria representa un orgullo tanto para aquella pequeña escuela como para la comunidad de lucha libre de Irlanda.
“Es un crédito para ella misma, para el gimnasio y para toda la comunidad de lucha libre por lo lejos que ha llegado”.
Las palabras adquieren mayor importancia considerando que Bálor no está analizando a Lynch después de verla convertirse en una estrella mundial. Él estuvo presente literalmente desde sus primeros entrenamientos y fue una de las personas que ayudó a enseñarle los fundamentos del negocio.
Becky Lynch comenzó a entrenar cuando tenía solamente 15 años
La propia WWE ha documentado anteriormente la peculiar manera en que comenzó la carrera de Lynch.
Cuando tenía alrededor de 15 años, Becky estaba atravesando una etapa complicada en sus estudios y buscaba alguna actividad física. Inicialmente consideró practicar kickboxing, pero su hermano Richy descubrió que estaba abriendo una escuela de lucha libre en Bray, County Wicklow.
Lynch decidió acompañarlo.
Cuando llegó encontró algo mucho más modesto de lo que imaginaba. En lugar de un gran gimnasio con un ring profesional, había un pequeño salón y varias colchonetas sobre el piso.
Uno de los hombres responsables de aquella escuela era Fergal Devitt, quien años después alcanzaría fama internacional como Prince Devitt en New Japan Pro Wrestling antes de llegar a WWE y convertirse en Finn Bálor.
Paul Tracey también participó directamente en el entrenamiento de aquella primera generación de luchadores.
Becky Lynch y Finn Bálor tuvieron una relación antes de WWE
La relación entre ambos eventualmente dejó de ser exclusivamente profesional.
Bálor y Lynch fueron pareja durante sus primeros años dentro de la lucha libre en Irlanda, mucho antes de que cualquiera de ellos trabajara para WWE.
Lynch abordó aquella etapa de su vida en su autobiografía Becky Lynch: The Man: Not Your Average Average Girl, donde habló sobre cómo comenzó la relación y las razones por las que eventualmente terminaron.
A pesar de que su relación sentimental quedó muchos años atrás, ambos han mantenido una amistad y actualmente coinciden nuevamente dentro de WWE.
Lynch está casada con Seth Rollins, con quien tiene una hija, mientras que Bálor está casado con la periodista Vero Rodríguez.
Los dos irlandeses también han hablado públicamente con respeto sobre el papel que tuvieron en sus respectivas carreras, especialmente durante aquellos primeros años cuando la posibilidad de convertirse en estrellas internacionales parecía todavía muy distante.
De entrenar sobre colchonetas a convertirse en The Man
La predicción de Bálor sobre el potencial de Lynch terminó quedándose corta.
Después de comenzar su carrera en 2002 bajo el nombre de Rebecca Knox, Lynch trabajó en diferentes promociones antes de alejarse de la lucha libre durante varios años.
Su carrera parecía haber terminado hasta que decidió regresar y eventualmente consiguió una oportunidad con WWE.
Lynch firmó con la compañía en 2013 y pasó por NXT antes de llegar al elenco principal en 2015 junto a Charlotte Flair y Sasha Banks durante el inicio de la llamada Women’s Revolution.
Los años siguientes la transformaron en una de las figuras más importantes de su generación.
Su evolución definitiva llegó con el personaje de “The Man”, que la llevó a convertirse en una de las luchadoras más populares de toda WWE y eventualmente protagonizar WrestleMania 35 junto a Ronda Rousey y Charlotte Flair.
Aquella noche, Lynch ganó el combate y salió simultáneamente como Campeona Femenina de RAW y SmackDown.
Becky Lynch vuelve a perseguir el Campeonato Mundial
Más de dos décadas después de aquellos entrenamientos en Irlanda, Lynch continúa ocupando un lugar importante dentro de WWE.
The Man regresó recientemente a Monday Night RAW y rápidamente dejó claras sus intenciones de volver a conquistar un campeonato mundial.
La situación actualmente gira alrededor de la Campeona Mundial Femenina Stephanie Vaquer, quien recuperó el campeonato de Liv Morgan durante un evento de WWE celebrado el 12 de septiembre en Santiago, Chile.
Lynch considera que merece la primera oportunidad titular debido a su participación como árbitro especial en aquel combate, mientras Liv Morgan quiere recuperar el campeonato que perdió.
Vaquer decidió resolver la disputa de una manera sencilla: Lynch y Morgan deberán enfrentarse y la ganadora obtendrá una oportunidad por el Campeonato Mundial Femenino.
Becky Lynch vs. Liv Morgan decidirá quién enfrentará a Stephanie Vaquer
WWE confirmó que Becky Lynch y Liv Morgan se enfrentarán individualmente en la próxima edición de Monday Night RAW.
La ganadora avanzará directamente hacia una lucha contra Stephanie Vaquer por el Campeonato Mundial Femenino en Money in the Bank 2026 en Nueva Orleans.
El combate añade otro capítulo a una historia que involucra a tres de las figuras principales de la división femenina. Morgan quiere recuperar el campeonato, Lynch considera que merece volver a la cima y Vaquer espera conocer quién será la primera mujer que intentará terminar con su nuevo reinado.
Para Lynch, conseguir esa oportunidad representaría otro capítulo en una trayectoria que comenzó de una manera extraordinariamente modesta.
Antes de WrestleMania, los campeonatos mundiales, los eventos principales y el personaje de The Man, era simplemente la única adolescente entrenando entre decenas de hombres sobre unas colchonetas en el salón de una escuela irlandesa.
Finn Bálor asegura que incluso entonces podía verse que algo era diferente.
Más de dos décadas después, el techo que Bálor decía haber visto en Becky Lynch durante aquellos primeros entrenamientos terminó siendo mucho más alto de lo que cualquiera de ellos podía imaginar.
