Finn Bálor intentó recordar si hubo algún momento en el gimmick que considerara su favorito en su promoción actual, pero expresó que siempre tenía que haber una razón para que se convirtiera en el Demon en WWE, algo con lo que no estaba de acuerdo.

“En mi mente, siempre fue solo una entrada genial… Sabes, Braveheart se pone la pintura de guerra y va a la batalla, y así era para mí”, explicó Bálor. Sintió que los ejecutivos de WWE querían que fuera más una transformación, lo que él cree que restó valor al personaje de Finn Bálor. “Entonces llegó el punto en que Finn no era lo suficientemente bueno, solo el Demon podía ganar. Así que Finn era inferior al Demon, cuando se supone que son lo mismo, ¿verdad?”

Ese fue solo uno de varios problemas que Bálor tuvo con la presentación del Demon en WWE. Tampoco le gustaba que las apariciones se anunciaran con antelación.

“Me gusta que sea una sorpresa, como: ‘¡Oh, mierda! ¡El Demon está aquí!’… Y simplemente sale y destroza todo”, señaló. “Pero el momento favorito probablemente sería [NXT] TakeOver: UK.”

Esa entrada estaba temática de Jack ‘The Ripper’, con Bálor defendiendo exitosamente el Campeonato de NXT ante Samoa Joe.

Aunque Bálor no cree que el Demon haya sido usado a su máximo potencial en WWE, admitió que le encantaría volver a utilizar la persona, pero querría mucho más control creativo.

Perspectiva histórica de PRWrestling

El Demon debutó en NXT en 2014 y se convirtió en un fenómeno visual, especialmente en TakeOver: UK (2015) con la entrada temática de Jack the Ripper, considerada por muchos como uno de los mejores momentos del personaje. Sin embargo, en el roster principal, el gimmick fue diluido por decisiones creativas y la narrativa de que “solo el Demon gana”, lo que creó una división artificial entre Finn Bálor y su alter ego.

Su deseo de más control creativo podría abrir la puerta a un renacimiento del Demon en el futuro, especialmente si se le da libertad para ser creativo, como lo hizo con Demonito en AAA.