WWE obtuvo una importante victoria legal en la demanda que acusaba a la compañía de copiar elementos utilizados por una promoción independiente para crear parte de la presentación de The Bloodline. Un juez federal desestimó el caso con perjuicio, poniendo fin a la disputa antes de que llegara al juicio que estaba previsto para diciembre.
La demanda había sido presentada por Nathaniel Tatha-Nanandji, promotor de WCWA Wrestling en Arkansas, contra WWE, TKO Group Holdings y 2K Games. Tatha-Nanandji alegaba que elementos de una secuencia audiovisual creada para su facción Tier 1 terminaron siendo utilizados posteriormente en la presentación de The Bloodline.
El caso estaba relacionado con la conocida imagen de los integrantes de The Bloodline reuniéndose y levantando un dedo, pero la reclamación del demandante era más amplia. No sostenía que fuera propietario del simple gesto, sino que WWE habría copiado una secuencia completa que incluía la formación del grupo, pausas, la señal del líder, el levantamiento escalonado de los brazos, la posición de los luchadores y determinados elementos de presentación ante las cámaras.
WWE gana demanda relacionada con The Bloodline
El juez federal David Clay Fowkes determinó que la demanda no cumplía con los requisitos necesarios para establecer una infracción directa de derechos de autor.
Aunque el tribunal reconoció que Tatha-Nanandji poseía derechos de autor válidos sobre las obras audiovisuales que contenían la llamada secuencia de Tier 1, eso no era suficiente para demostrar que WWE hubiera copiado elementos originales protegidos de su trabajo.
Uno de los principales problemas para el demandante fue demostrar que WWE realmente había tenido acceso al material.
El juez no encontró pruebas suficientes de que WWE viera el material
Tatha-Nanandji había argumentado que un luchador independiente solicitó material relacionado con WCWA para presentarlo a un buscador de talentos de WWE.
También sostuvo que un empleado de WWE había asistido a un evento de WCWA en marzo de 2019 y posteriormente permaneció en contacto con él.
Además, parte del contenido de WCWA había estado disponible públicamente en Internet.
Sin embargo, el tribunal determinó que esas circunstancias no demostraban una posibilidad razonable de que WWE hubiera tenido acceso específicamente al material protegido que formaba parte de la reclamación.
El gesto de The Bloodline tampoco fue considerado suficientemente similar
El otro gran obstáculo estuvo relacionado con las similitudes entre la presentación de Tier 1 y la utilizada posteriormente por The Bloodline.
El juez encontró diferencias en aspectos como el tiempo de ejecución, las posiciones jerárquicas de los integrantes, los movimientos, las señales utilizadas y los ángulos de cámara.
El tribunal también destacó un elemento que terminó perjudicando considerablemente la reclamación: la secuencia de Tier 1 no aparecía presentada de manera consistente entre las diferentes evidencias entregadas por el demandante.
En contraste, la presentación de The Bloodline sí mantenía una mayor consistencia entre los ejemplos analizados.
La demanda también involucraba los videojuegos WWE 2K
La disputa no estaba limitada exclusivamente a la programación televisiva de WWE.
Tatha-Nanandji alegaba que la presentación cuestionada también había terminado apareciendo dentro de la serie de videojuegos WWE 2K.
Por esa razón, 2K Games también figuraba entre los acusados.
El promotor buscaba compensación económica, una orden que impidiera continuar utilizando el material y la eliminación de elementos relacionados dentro de las propiedades de WWE 2K, entre otros remedios legales.
WWE había rechazado las acusaciones
WWE y 2K habían argumentado que no existía una similitud sustancial entre expresiones protegibles de ambas presentaciones.
Entre otras diferencias, señalaron aspectos relacionados con la formación de los grupos, el momento en que se realizaban los movimientos, los ángulos de las cámaras y la iluminación.
La defensa también cuestionó que acciones y poses comunes dentro de la lucha libre pudieran ser apropiadas exclusivamente por una persona o promoción.
El juez terminó favoreciendo a WWE
Después de analizar las evidencias, el tribunal concluyó que el demandante no había establecido los dos elementos fundamentales de su reclamación: que WWE hubiera tenido acceso al material protegido y que existiera suficiente similitud entre los elementos protegibles de ambas obras.
Al no existir una reclamación válida de infracción directa, también quedaron afectados otros reclamos relacionados con infracción contributiva y vicaria.
El tribunal tampoco aceptó las reclamaciones relacionadas con imagen comercial, competencia desleal y enriquecimiento injusto.
El caso no llegará al juicio previsto para diciembre
La decisión evita que la disputa continúe hacia las próximas etapas que estaban previstas.
Las partes tenían programada una conferencia de acuerdo para el 26 de octubre y posteriormente el caso podía llegar a juicio en diciembre.
Esos procedimientos ya no serán necesarios después de la decisión del tribunal.
La demanda fue desestimada con perjuicio
Un detalle particularmente importante es que el juez desestimó la demanda with prejudice, o con perjuicio.
Eso significa que el demandante no puede simplemente modificar la querella y volver a presentar ante ese tribunal las mismas reclamaciones que fueron desestimadas.
El juez también determinó que permitir otra versión enmendada de la demanda no resultaría práctico.
De esta manera, WWE y 2K salen favorecidas de una disputa que cuestionaba uno de los elementos visuales más reconocibles de la era de Roman Reigns y The Bloodline. El tribunal reconoció la existencia de los derechos de autor del demandante sobre sus propias obras, pero determinó que las evidencias presentadas no demostraban que WWE hubiera tenido acceso al material ni que existiera la similitud sustancial necesaria para establecer una infracción.
