The Miz revela que aún siente ansiedad por los cortes de roster en WWE. Incluso después de casi dos décadas en WWE, The Miz no es inmune a la ansiedad que generan los cortes de roster.
En una entrevista con Chris Van Vliet, el ex Campeón de WWE abrió su corazón sobre el impacto mental de los despidos en WWE y cómo estos lo mantienen con los pies en la tierra. Habiendo visto a amigos cercanos como Dolph Ziggler ser liberados, The Miz confesó que no puede evitar cuestionar su propio futuro cada vez que la compañía reduce el roster.
“Cada vez que hay un release, pienso: ‘Oh no, ¿soy yo?’”, dijo.
A pesar de ser un elemento confiable en la programación de WWE, The Miz no da por sentado su lugar. Sabe que WWE siempre está cambiando y que los puestos no están garantizados. Pero no vive con miedo: confía en su valor.
“Pero sé lo valioso que soy.”
Esa seguridad proviene de estar siempre preparado. The Miz reveló que trata cada evento de WWE como si pudiera ser el último.
“Miro cada arena y pienso: ¿es esta la última?”
Esa mentalidad lo ha ayudado a permanecer como un fijo mientras otros han llegado y se han ido. Ya sea presentando WrestleMania o portando el Campeonato Intercontinental, The Miz entrega —y él lo sabe.
The Miz no solo está trabajando combates: está trabajando con propósito. Una longevidad como la suya no ocurre por accidente, y él sabe que cada momento podría ser su despedida final.
Perspectiva histórica de PRWrestling
En la historia de WWE, pocos superestrellas han demostrado la longevidad, versatilidad y consistencia de The Miz, quien debutó en 2006 y ha evolucionado de estrella de reality a Campeón Mundial, presentador de WrestleMania y múltiple Campeón Intercontinental. Miz tuvo que aguantar muchas tonterías durante sus primeros años, pero tras años ha superado oleadas de cortes y reconstrucciones creativas, convirtiéndose en un pilar confiable que WWE utiliza en segmentos clave, presentaciones y hasta como mentor para nuevos talentos.
En una era de rotación constante, The Miz sigue demostrando que la lealtad, el trabajo duro y el valor comprobado son la mejor protección contra los despidos.
