Un evento entre WWE y AEW podría ofrecer algunos de los combates más esperados de la lucha libre moderna, pero Swerve Strickland está convencido de que nunca llegará a celebrarse. El excampeón mundial de AEW aseguró que WWE no permitiría que sus principales estrellas quedaran por debajo de los luchadores de la competencia, señalando directamente a Roman Reigns, Cody Rhodes, Gunther y Oba Femi como ejemplos del problema.
Durante una entrevista con Billboard publicada este 21 de octubre, Swerve Strickland fue cuestionado sobre la posibilidad de que ambas empresas organizaran un evento conjunto. Su respuesta fue contundente: «No. Al menos no mientras yo viva».
El luchador explicó que el principal obstáculo no sería la falta de interés del público ni la disposición de los talentos, sino el control que cada empresa desea mantener sobre sus personajes. Según Strickland, WWE ha invertido demasiado tiempo y dinero en construir a sus figuras principales como para permitir que una empresa rival las haga lucir inferiores.
Roman Reigns y Cody Rhodes serían parte del problema, según Swerve
Strickland comparó la situación con la protección que la NFL brinda a su imagen comercial. A su entender, WWE necesita cuidar el prestigio de su marca y de las estrellas que representan a la compañía, lo que complicaría cualquier negociación para determinar los resultados de un evento contra AEW.
El excampeón mencionó específicamente a Oba Femi, a quien describió como una fuerza dominante que WWE necesita mantener fuerte. También señaló a Gunther, Roman Reigns y Cody Rhodes, destacando que el caso de este último sería especialmente delicado debido a su pasado como uno de los fundadores de AEW.
Para Strickland, permitir que una estrella importante de WWE perdiera ante un luchador de AEW podría interpretarse como una victoria comercial para la competencia. Por eso considera que las discusiones sobre quién gana y quién pierde terminarían siendo más complicadas que la organización del propio espectáculo.
Seth Rollins contra Will Ospreay: el combate que expone el conflicto
Uno de los ejemplos más interesantes mencionados por Strickland fue un posible enfrentamiento entre Seth Rollins y Will Ospreay. Se trata de dos luchadores que representan estilos y generaciones importantes dentro de sus respectivas empresas, por lo que un combate entre ambos tendría un enorme atractivo para los aficionados.
Sin embargo, Swerve planteó una pregunta fundamental: ¿cuál de las dos empresas aceptaría que su estrella perdiera? Aunque el combate podría venderse fácilmente, considera que llegar a un acuerdo sobre el resultado sería mucho más difícil.
El problema también existiría en la división femenina. Strickland mencionó a Rhea Ripley, Liv Morgan y Chelsea Green como ejemplos de figuras que WWE tendría interés en proteger, mientras que AEW tendría sus propias prioridades con las luchadoras de su elenco.
Los luchadores de WWE y AEW sí quieren enfrentarse
Lo más llamativo de sus declaraciones es que Strickland aseguró que los propios talentos no necesariamente comparten esas preocupaciones empresariales. Reveló que mantiene una buena amistad con Carmelo Hayes, Je’Von Evans y Oba Femi, a quienes le gustaría enfrentar independientemente del resultado.
Según explicó, los luchadores simplemente desean tener la oportunidad de compartir el cuadrilátero y ofrecer combates especiales. Incluso bromeó con que aceptaría resultados sin un ganador definitivo si eso permitiera organizar los enfrentamientos.
Sus palabras reflejan una diferencia importante entre los intereses de quienes compiten dentro del ring y las decisiones comerciales de las empresas. Mientras los aficionados imaginan enfrentamientos entre sus favoritos, WWE y AEW tendrían que negociar asuntos relacionados con la presentación de sus talentos, los resultados y el valor de sus respectivas marcas.
¿Es realmente imposible un evento entre WWE y AEW?
La lucha libre ha demostrado que las alianzas entre empresas pueden generar grandes acontecimientos. AEW ha trabajado con promociones como NJPW y CMLL, mientras WWE ha desarrollado acuerdos con compañías como TNA y AAA.
Sin embargo, una colaboración directa entre las dos principales empresas estadounidenses representaría un escenario diferente, debido a la competencia por audiencias, contratos televisivos y reconocimiento internacional.
Por ahora, no existe un anuncio de negociaciones para organizar un evento conjunto. Las declaraciones de Strickland representan su opinión personal y no una confirmación de que WWE haya rechazado formalmente una propuesta de AEW.
Aun así, su explicación deja una interrogante que probablemente continuará dividiendo a los aficionados: si los propios luchadores están dispuestos a enfrentarse sin importar quién gane, ¿serán las empresas las que impidan que algunos de los combates más esperados de esta generación lleguen a realizarse?
