En el vertiginoso mundo de WWE, el momentum es lo más valioso que tiene una superestrella. Mientras algunos campeones como Drew McIntyre alcanzan alturas legendarias, otros han quedado lamentablemente perdidos en el shuffle. Tener un título debería convertirte en el foco del show, pero para algunos, el oro se ha convertido más en un accesorio de fondo que en un reflector.

Aquí te presentamos dos campeones de WWE que actualmente están sufriendo reinados olvidables y desesperadamente necesitan un overhaul en su booking:

#2. Giulia (Campeona Femenina de Estados Unidos)

Cuando Giulia llegó por primera vez a WWE, parecía una fuerza imparable de la naturaleza. Ahora en su segundo reinado como Campeona Femenina de Estados Unidos, ese “Big Fight Feel” ha sido reemplazado por una falta de dirección. A pesar de su talento innegable, sus programas recientes han carecido de la profundidad narrativa que requiere un título secundario.

Emparejada con Kiana James en una dirección creativa que no ha terminado de cuajar, el reinado de Giulia parece estar en piloto automático. Para salvar esta corrida, WWE necesita dejar de usarla como gatekeeper y empezar a bookearla en el estilo workhorse que construyó el US Title, comenzando con una rivalidad de alto perfil contra una powerhouse como Jordynne Grace.

#1. Jade Cargill (Campeona Femenina de WWE)

Jade Cargill luce cada centímetro como la superestrella que está destinada a ser. Cuando le quitó el título a Tiffany Stratton en noviembre, pareció el inicio de algo grande, una nueva era de dominio. Pero desde que ganó el oro, Jade ha estado prácticamente invisible como campeona. Con pocas defensas titulares significativas en SmackDown, el cinturón casi se siente como un accesorio en lugar de un verdadero premio.

Cargill tiene la presencia para liderar la división, pero no puede hacerlo desde las sombras. Con Jordynne Grace recién firmada en la marca azul y confrontada por Cargill, la puerta está abierta de par en par. WWE debe accionar inmediatamente una rivalidad “power vs. power” para evitar que este reinado sea recordado como una oportunidad perdida.

Perspectiva histórica de PRWrestling

En la historia de WWE, varios campeones han tenido reinados que comenzaron con gran hype pero terminaron diluyéndose por falta de booking adecuado, convirtiendo el título en un accesorio en lugar de un foco narrativo. El caso de Jade Cargill recuerda el reinado inicial de Bianca Belair como Campeona Femenina de RAW en 2021-2022, que tras un push masivo se volvió repetitivo y predecible hasta que se revitalizó con rivalidades intensas como contra Becky Lynch.

De igual forma, títulos secundarios como el US Femenino han sufrido cuando los campeones se usan solo como “gatekeepers” sin historias profundas, similar a lo que ocurrió con algunos reinados de Zelina Vega o Natalya en el pasado.