La vida en la lucha libre profesional es intensa y corta. Muchos luchadores, al colgar las botas, optan por empleos estables como empleados de empresas, instituciones públicas o gobiernos, buscando tranquilidad, beneficios y un sueldo fijo sin la presión de ser su propio jefe. Un caso reciente y muy comentado es el de Jon Heidenreich.
Jon Heidenreich, ex campeón en parejas de la WWE junto a Road Warrior Animal, trabaja actualmente en turnos nocturnos en un Walmart (colocando mercancía o “putting out freight”). A sus 56 años, él mismo ha declarado que está genuinamente feliz, lo describe como “una bendición” y valora la estabilidad financiera, la paz y el horario que le permite reconectar con su vida personal.
Otros ejemplos de luchadores como empleados
Muchos exluchadores han seguido caminos similares, trabajando para escuelas, empresas, gobiernos o servicios públicos:
Muhammad Hassan (Marc Copani)
Tras su controvertida etapa en WWE, dejó la lucha y se dedicó a la educación. Fue profesor de historia, asistente de director, director de escuela secundaria y, actualmente, es Director de Recursos Humanos de un distrito escolar en Nueva York. Trabaja como empleado del sistema educativo público.
Bart Gunn
Uno de los Smoking Gunns regresó a su oficio anterior y trabaja como electricista (empleado en el sector de la construcción y mantenimiento).
Bull Buchanan (Barry Buchanan)
Miembro de Right to Censor y otros stables, cumplió su sueño de ser agente de la ley y se convirtió en deputy sheriff (ayudante del sheriff) en Georgia. Un empleo público estable.
Rico (Ricardo Rico Constantino)
Después de WWE, se convirtió en sargento de la Nevada Taxi Cab Authority y también trabajó como oficial de seguridad a tiempo parcial. Empleos en autoridades reguladoras y seguridad.
Tito Santana
El legendario luchador mexicano-estadounidense se retiró y se dedicó a la enseñanza como profesor de gimnasia y español en escuelas públicas de Nueva Jersey, trabajando para el sistema educativo.
Otros casos incluyen exluchadores que se convirtieron en bomberos/paramédicos, guardias de seguridad o trabajadores en mantenimiento y servicios públicos.
No todos sueñan con abrir gimnasios, marcas de yoga o ministerios. Para muchos, la mayor victoria es tener un empleo estable, pagar las cuentas y dormir tranquilo sin preocuparse por la próxima lesión o el próximo booking.
La historia de Heidenreich y estos otros luchadores inspira porque muestra humildad y realismo. Retirarse del ring no es el fin, sino el inicio de una vida más tranquila como empleado común. Muchos fans los respetan aún más por eso.
