WWE Money in the Bank 2026 tuvo de todo. Buenas luchas, momentos espectaculares, decisiones cuestionables y varias situaciones que me dejaron preguntándome qué exactamente estaba pensando WWE. No fue un mal evento, pero tampoco uno de esos que terminan y te hacen sentir que acabas de presenciar algo verdaderamente especial. Hubo cosas que me gustaron bastante, otras que no me convencieron y algunas que, sencillamente, creo que pudieron manejarse mucho mejor.

La victoria de Penta, la derrota de Stephanie Vaquer, el dominio de Oba Femi y las dos luchas de escaleras dejaron suficiente material para discutir durante toda la semana. Y aunque reconozco que WWE presentó un espectáculo entretenido, sigo pensando que la empresa está dejando pasar oportunidades importantes para crear nuevas estrellas.

Voy a dividir mi evaluación en lo bueno, lo malo y lo feo, porque hubo ejemplos bastante claros de cada uno. Y comienzo con algo que considero una de las mejores noticias de la noche: Oba Femi.

LO BUENO: Oba Femi tiene todo para ser una gran estrella

Si WWE todavía no está convencida de que Oba Femi puede convertirse en una de sus principales figuras, no sé qué más necesita ver. Su victoria sobre Bronson Reed fue una de las cosas que más disfruté del evento.

Femi tiene presencia, tamaño, fuerza y, más importante todavía, una conexión natural con el público. No necesita hacer demasiadas cosas para llamar la atención. Desde que aparece, uno sabe que está viendo a alguien especial.

Me gustó particularmente que pudiera superar las intervenciones de The Vision y terminar ganando. Es la manera correcta de presentar a alguien que eventualmente debería estar compitiendo por un campeonato mundial.

De hecho, no tendría ningún problema en verlo frente a Roman Reigns más temprano que tarde. Esa sería una rivalidad que realmente podría ayudarlo a dar el próximo paso.

LO MALO: Me alegró la victoria de Penta, pero…

Aquí probablemente voy a tener a muchos en desacuerdo conmigo.

Me gusta Penta. Siempre me ha parecido un luchador con una presencia espectacular, una imagen reconocible y una conexión extraordinaria con los aficionados. Su victoria en Money in the Bank fue un gran momento y entiendo perfectamente por qué tantos celebraron el resultado.

Pero una cosa es alegrarse por Penta y otra muy distinta es preguntarse si era la mejor decisión para WWE.

Personalmente, hubiera preferido que Bron Breakker ganara el maletín.

Breakker tiene 28 años, está entrando en una etapa importante de su carrera y posee todas las herramientas para convertirse en una figura principal durante muchos años. Money in the Bank era una oportunidad perfecta para colocarlo inmediatamente en la conversación por el campeonato mundial.

Penta, por su parte, tiene 41 años y una trayectoria ampliamente establecida. No necesita el maletín para demostrar quién es. Eso no significa que no merezca ganar, sino que considero que WWE pudo utilizar esta oportunidad para impulsar a alguien que todavía está construyendo su futuro.

Dicho eso, tampoco voy a descartar la decisión antes de ver qué hacen con ella. Si WWE tiene un plan importante para Penta, podría terminar siendo uno de los grandes aciertos del año. Pero si gana el maletín para luego desperdiciar la oportunidad, entonces sí estaríamos hablando de una decisión difícil de justificar.

LO FEO: La lucha femenina de escaleras tuvo demasiados problemas

Voy a decirlo claramente: la lucha femenina de Money in the Bank tuvo momentos impresionantes, pero también varias secuencias que no lucieron bien.

Reconozco el esfuerzo de las participantes y el riesgo que asumieron. Una lucha de escaleras nunca es sencilla, y mucho menos cuando se intenta presentar maniobras cada vez más espectaculares.

Sin embargo, hubo momentos en que la coordinación no fue la mejor. Algunas secuencias parecían demasiado preparadas y otras simplemente no salieron como probablemente estaban planificadas.

La caída de Tiffany Stratton fue particularmente preocupante. Afortunadamente pudo continuar, pero ese tipo de situaciones nos recuerda lo poco que separa una maniobra espectacular de una lesión seria.

Y aquí es donde creo que WWE debería reconsiderar ciertas cosas. No necesitamos que cada lucha de escaleras sea más peligrosa que la anterior. Prefiero una buena historia dentro del cuadrilátero que una colección de maniobras arriesgadas sin demasiado sentido.

LO BUENO: Roman Reigns y LA Knight cumplieron

La lucha entre Roman Reigns y LA Knight también me pareció bastante buena. Knight tuvo sus oportunidades, trabajó con intensidad y logró que el público reaccionara en varios momentos importantes.

Ahora bien, aquí está mi problema: nunca sentí que Roman estuviera verdaderamente en peligro de perder el campeonato.

Y eso no necesariamente es culpa de los luchadores. Es consecuencia de cómo WWE ha presentado a Reigns durante tanto tiempo. Cuando un campeón parece prácticamente invencible, llega un punto en que resulta difícil creer que alguien pueda derrotarlo, por más cerca que esté la cuenta de tres.

La lucha cumplió, pero no cambió demasiado el panorama. Roman continúa como campeón y LA Knight vuelve a quedarse corto en su intento de llegar a la cima.

LO MALO: Stephanie Vaquer merecía un reinado más largo

Una de las decisiones que menos me gustó fue la derrota de Stephanie Vaquer.

La chilena perdió el Campeonato Mundial Femenino ante Liv Morgan en una triple amenaza que también incluyó a Becky Lynch. No tengo nada en contra de Liv como campeona. Es una figura establecida, tiene carisma y sabe generar reacciones.

Mi problema es el momento en que hicieron el cambio.

WWE había creado una escena muy especial con Vaquer recuperando el campeonato en Chile. Fue uno de esos momentos que pueden ayudar a consolidar a una luchadora como estrella internacional. Sin embargo, poco después le quitaron el título.

Entonces me pregunto: ¿cuál era el propósito de darle ese momento si no iban a permitirle desarrollar un reinado más significativo?

Vaquer ha demostrado que puede trabajar al nivel de las mejores luchadoras de WWE. Tiene una ofensiva diferente, una personalidad definida y el respaldo de una audiencia que continúa creciendo.

Creo que merecía más tiempo como campeona. Y espero que esta derrota sea parte de una historia que eventualmente la lleve a recuperar el campeonato, en lugar de convertirse en otro impulso que WWE dejó enfriar demasiado pronto.

LO FEO: Lo de Je’Von Evans y la ambulancia fue demasiado

La lucha masculina fue mejor, pero hubo una secuencia que me sacó completamente del combate.

Je’Von Evans recibió una lanza brutal de Bron Breakker, fue atendido por personal médico y terminó siendo retirado en camilla. Hasta ahí, todo parecía indicar que WWE quería vender la idea de que había sufrido un golpe muy fuerte.

Pero entonces apareció nuevamente la ambulancia y Evans regresó como si nada hubiera ocurrido.

Entiendo que se trataba de crear un momento espectacular y provocar una reacción del público. Y ciertamente lo consiguieron.

El problema vino después, cuando Evans terminó cayendo desde una escalera sobre la ambulancia. La preparación de la maniobra fue demasiado evidente, incluyendo la posición de la escalera y el tiempo que tomó llegar al momento esperado.

Para mí, ese es uno de los problemas de la lucha libre moderna. A veces parece que lo más importante es crear una imagen que pueda circular en las redes sociales, aunque la lógica del combate termine sufriendo.

Evans es un talento extraordinario. Tiene velocidad, carisma y una habilidad atlética impresionante. No necesita este tipo de exageraciones para demostrar lo bueno que es.

LO QUE MÁS ME PREOCUPA: WWE continúa jugando demasiado a lo seguro

Si tuviera que señalar mi principal crítica al evento, sería esta: WWE tiene una cantidad impresionante de talento, pero en ocasiones parece demasiado cómoda tomando decisiones que mantienen todo prácticamente igual.

Roman Reigns retuvo su campeonato. Tiffany Stratton volvió a ganar Money in the Bank. Penta consiguió el maletín masculino. Liv Morgan recuperó el título femenino.

Algunos resultados me gustaron más que otros, pero sigo pensando que había espacio para una sorpresa verdaderamente importante, una de esas que cambian la dirección de una división y hacen que uno quiera sintonizar el próximo Raw o SmackDown inmediatamente.

Bron Breakker pudo haber salido de este evento como una amenaza inmediata para cualquier campeón. Stephanie Vaquer pudo haber continuado consolidándose como una de las principales figuras femeninas. Y Oba Femi, aunque ganó, todavía necesita esa gran rivalidad que lo coloque definitivamente en otro nivel.

Mi evaluación final de Money in the Bank 2026

No quiero que se malinterprete mi opinión. Money in the Bank fue un evento entretenido. Tuvo buenas luchas, varios momentos memorables y una victoria de Penta que será recordada por muchos aficionados, especialmente en México.

Pero entretenimiento y buenas decisiones creativas no siempre son lo mismo.

Me quedo con el trabajo de Oba Femi, la actuación de Roman Reigns y LA Knight, y la emoción que provocó Penta al ganar el maletín. No me convencieron el cambio de campeonato de Stephanie Vaquer, algunos aspectos de las luchas de escaleras y la oportunidad que WWE dejó pasar con Bron Breakker.

Ahora viene la parte más importante. WWE tiene que demostrar que los resultados de Money in the Bank conducirán a historias interesantes y no simplemente a continuar haciendo lo mismo.

Porque una cosa es producir un buen espectáculo y otra es lograr que el público sienta que algo importante está cambiando.

Y en ese segundo aspecto, creo que WWE todavía pudo haber hecho mucho más.

Analista y colaborador senior en PRWrestling.com con una trayectoria que se extiende por más de dos décadas. Joe ha sido una pieza fundamental en la evolución de la plataforma, aportando una perspectiva analítica y profunda sobre la industria de la lucha libre profesional. Joe Colón se ha distinguido por su capacidad de traer ideas peculiares y escenarios interesantes en el mundo de la lucha libre.