Aunque Nikki Bella no pudo competir en WrestleMania 42 debido a una lesión, fue la pieza clave para que una de las sorpresas más grandes de la noche ocurriera: el regreso de Paige (Saraya). La “Anti-Diva” no solo volvió a la empresa, sino que se unió a Brie Bella para capturar el Campeonato Femenino en Parejas en su primer combate juntas tras nueve años fuera de la compañía.
Durante el post-show de WrestleMania 42, Nikki explicó que hace dos semanas, mientras viajaba a Birmingham para una cirugía de tobillo, se encontró casualmente con su antigua rival. En una llamada emocional con su hermana Brie, ambas coincidieron en que la única persona que podría hacer que el momento se sintiera especial y “en familia” era Saraya.
“Cuando iba camino a Birmingham para la cirugía, ¿adivinen quién estaba allí? Brie y yo estábamos literalmente al teléfono y yo dije: no hay forma de que llegue a WrestleMania, pero tú aún tienes que tener tu momento. Ambas pensamos al mismo tiempo que la única persona que lo haría sentir especial es Paige”, relató Nikki Bella.
Paige, quien tuvo su última aparición en WWE en 2017 antes de su etapa en AEW, rompió el silencio sobre su regreso afirmando que la WWE siempre ha sido su hogar. “La Glampire” admitió que estaba nerviosa por la reacción del público en Las Vegas y que, tras tanto tiempo, incluso había olvidado los detalles de su entrada original debido a lo abrumador y mágico que resulta el escenario de WrestleMania.
Con esta victoria, Paige y Brie Bella inician un nuevo reinado como campeonas, marcando un regreso triunfal que Nikki Bella logró coordinar en secreto para asegurar que el legado de las “Total Divas” continuara brillando en la Vitrina de los Inmortales.
